Acuarelas: Consejos básicos e historia

La acuarela es una técnica muy antigua. Ya lo utilizaban en la Edad Media para ilustrar los libros. De todos modos, cuando se utilizó más fue en la época del paisajismo inglés del siglo XVIII.

Es una técnica muy interesante ya que permite pintar sin necesidad de un gran despliegue, y permite agilizar el trazo a través de las transparencias y sobre exposiciones. Artistas como Paul Klee, Miró, Grosz, Shiele lo han utilizado en muchas de sus obras.

acuarelas

Para trabajar bien con acuarela, necesitamos un papel de cierto gramaje que aguante bien el agua. Son preferibles los soportes con un poco de textura, pero se puede trabajar perfectamente sin texturas. También podemos utilizar papel hecho a mano o papeles japoneses como el papel de arroz.

La acuarela se puede trabajar directamente, pero recomiendo aplicar agua a toda la superficie previamente y tensarse sobre una madera hasta que se seque.

Normalmente la acuarela la venden con pastillas o con tubos que podemos encontrar en cualquier tienda de bellas artes, sin embargo, si queremos la podemos preparar nosotros mismos mezclando pigmento en una solución azucarada con glicerina y añadiendo 2-3 partes de goma arábiga que hará de aglutinante.

Las acuarelas con pastillas son secas y se aplicará agua para utilizarlas, en cambio si la compramos en tubo son húmedas y sólo hay que aplicarlas con el pincel.

Los pinceles que recomiendo para pintar acuarelas deben ser suaves y que absorban bastante agua. Es idóneo tener pinceles de diferentes tamaños, por lo menos, uno grande por si deben hacerse lavados o zonas de un mismo tono.

También se pueden utilizar esponjas para hacer lavados o para intentar borrar, aplicando agua o intentando absorber el color sobrante fruto de algún error.

Para aplicarla lo haremos a partir de veladuras (superponiendo capas). Comenzaremos siempre con colores claros, y a medida que se vaya secando daremos más capas para conseguir oscurecer las zonas deseadas.

Cuanto más agua ponemos, más transparente será la pincelada, en cambio si no ponemos demasiada agua ganaremos opacidad. La técnica es similar a la del gouache que, podríamos decir que es acuarela opaca.

En la acuarela el blanco no se utiliza ya que, en caso de que tengamos que dejar una zona blanca simplemente no pintaremos. El negro tampoco se recomienda porque ensucia. Es preferible utilizar el azul ultramar oscuro.

En las zonas todavía húmedas, si volvemos a pasar por encima es fácil que se esparza la acuarela. Si queremos que las manchas no se junten tendremos que esperar que se seque.

Formas de trabajar la acuarela

Húmedo sobre húmedo: Aplicando colores uno sobre el otro cuando aún está húmedo.

Seco sobre seco: Aplicando la pintura sin mucha agua sobre la base ya seca.

Húmedo sobre seco: Dejando secar la base y pintando por encima con bastante agua.

Seco sobre húmedo: Aplicando pintura casi directamente de la pastilla (sin mucha agua) en base húmeda (se crean unos efectos muy interesantes ya que los bordes de las pinceladas quedan difuminadas).

La acuarela se puede mezclar con otras técnicas como gouache, tinta, haciendo reservas con ceras (esta repele el agua y da unos efectos curiosos), papeles, cintas adhesivos etc.

También se puede aplicar con esponjas, algodones, polvoritzarla con un cepillo de dientes, soplando para alargar las gotas y manchas, eso ya depende del artista. Hay mil maneras de trabajarla.

Finalmente, recomiendo que una vez haya terminado de pintar, la fijáis con un fijador y no lo exponga al sol (los colores se apagan). Por otra parte, mantenganla resguardada de la humedad que podría provocar moho debido al aglutinante.

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